Todo verbo se puede conjugar en pasado por si quieres recordar a alguien que te partió el corazón. Que partió sin pedir tu opinión. Que te partió la historia en dos. Para amar hay que ser vulnerable. Una y otra vez acostarse en su plato en corte mariposa, rosado, desnudo y escurriendo jugos. Y a… Seguir leyendo Partió
Pollito descuartizado
En mi mundo, la vulnerabilidad es la madre de la creatividad y las pesadillas son las abuelas. En mi mundo, el bisnieto de las pesadillas es el permiso de molestarte a ti y a los tuyos. Hace poco estaba aburrida después de una reunión con un cliente y decidí comprar un libro para colorear, como los… Seguir leyendo Pollito descuartizado
Vancouver
Qué neblina. Fuimos a Stanley Park por la vista y Stanley Park nos hizo pistola. Menos mal ya había ido en verano. En camiseta. Y ya tengo que devolverme a Bogotá. Acá aprendí a no preocuparme por algunas cosas y a preocuparme demasiado por otras. El no worries canadiense es una realidad contante y sonante.… Seguir leyendo Vancouver
¿Empujar o Halar?
Extraño conversar. Extraño entrar a lugares extraños, oscuros a veces y salir diferente. Todos los lugares que visito últimamente son idénticos, tan llenos de luz que me cuesta fijarles la mirada. Pierdo el interés. Rara vez me siento transformada por ellos. Prefiero el silencio. Recuerdo cuando tocaba puertas y recibía invitados. Les ofrecía un recorrido largo por mis lugares favoritos,… Seguir leyendo ¿Empujar o Halar?
La Torta
Está ahí, en el mesón de la cocina. Aún está brillante y tibia. ¿Por qué no la pruebas? Te pones las pantuflas, caminas hasta allá, le retiras la tapa de plástico y con una cucharita tomas un poco del chocolate que se está escurriendo. La lavas, vuelves a la cama y listo. ¿Sigues ahí? Pero si… Seguir leyendo La Torta