Discurso para decir frente al espejo después de bañarse

large-3«Abrirse paso». El resto no importa. Y si sí importa, hay que darse en la cabeza contra las rejas y contra los árboles, contra los andenes y las paredes, contra las personas, contra las letras de las personas.

(arquear las cejas)

Si hay que llorar, pues hay que llorar. Pero no sólo llorar (decir esto lentamente). Después de hacerlo, hay que golpearse la cabeza contra las propias lágrimas, hasta que estas no sean más que agua que sale por los ojos; no sean más que sudor de ojos cansados. Hay que estrellar la cabeza contra todo lo que sea necesario (puño en el aire) para que deje de importar lo que originalmente no debería importar (otro puño en el aire); pero que sin embargo (bajarle el volumen a la voz) …importa porque así somos a veces.

(silencio)

Pero normalmente no importa.

(subir el volumen) Porque también somos más fuertes de lo que creen los demás, de lo que creemos nosotros mismos de nosotros mismos.

Y cuando importa, ¡debe dejar de importar! (mirar al cielo/techo). Y «abrirse paso» (sonreír).

Para ver más allá de lo importante, de lo no importante. Para ver más allá de lo que uno mismo supuestamente no es capaz de ver (hacer señal de «no» con el índice derecho).

Si hay que cargar un helado en la mano y verlo derretirse (cerrar la mano, imaginarse un cono de fresa y mirarlo fijamente), pues hay que cargar un helado y verlo derretirse (subir la cabeza y sonreír). Porque señores (pausa), ¡al mundo no vinimos a comer helado!

– Fin del discurso –

(No sé a qué vinimos al mundo pero no creo que haya sido a comer helado. O sí. Depronto vinimos a comer helado y «abrirse paso» no importa, ¿por qué no?

Ya sé. Vinimos al mundo a cargar un helado y verlo fijamente hasta que se derrita, para después golpearse la cabeza contra el cono de galleta y abrirse paso con un círculo ridículo en la frente)

¡Sí! ¡El resto no importa!

– Mami, ¿qué no importa?
– Nada mi amor. Por eso, ¡nos vamos a comer helado!

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