Está ahí, en el mesón de la cocina. Aún está brillante y tibia. ¿Por qué no la pruebas? Te pones las pantuflas, caminas hasta allá, le retiras la tapa de plástico y con una cucharita tomas un poco del chocolate que se está escurriendo. La lavas, vuelves a la cama y listo. ¿Sigues ahí? Pero si… Seguir leyendo La Torta