Qué neblina. Fuimos a Stanley Park por la vista y Stanley Park nos hizo pistola. Menos mal ya había ido en verano. En camiseta. Y ya tengo que devolverme a Bogotá. Acá aprendí a no preocuparme por algunas cosas y a preocuparme demasiado por otras. El no worries canadiense es una realidad contante y sonante.… Seguir leyendo Vancouver