Tengo la hostilidad silenciosa de una vieja a la que su nieto le partió la punta del dedo índice de su bailarina de porcelana favorita. Que si no fuera por sus principios (y porque cambió el piso de la cocina hace poco), lo mataba a sangre fría con el mazo con el que se ablanda… Seguir leyendo Fragmento Gruñón