Me gustan las personas. Me gustan [casi] todas. Me gusta verlas ser, contemplarnos. Menos a ti.
Me gustan las personas por sus estrategias de supervivencia, por sus caprichitos, por sus hábitos, sus verdades absolutas, sus miedos, cicatrices, creencias, alergias y marcas de nacimiento.
Me gustan por las excusas que dan, porque se incomodan y hacen caras, por las historias que se inventan, porque dicen mentiras, porque sufren, porque disimulan, porque se emocionan, porque a veces creen que saben y se enamoran. Porque desconfían y aún así se arriesgan. Porque se contradicen. Persigo razones y motivaciones, me estoy especializando en rasgarlas y hacer moños con ellas.
Pero no todo se trata de ustedes, también me gusta verme mirar a mi. Básicamente soy de esas personas que tienen los ojos pegados al ombligo, de esas que intentan hacerse las interesantes casi todo el tiempo. Relaciono todo con comida porque todo está relacionado con comida. Cuando estoy ansiosa compro gomitas de pulpo y me las como con parsimonia, pata por pata y a final la cabeza.
Creo que uno nunca puede ser demasiado quisquilloso y decir «a ti» cuando me dicen «gracias» me hace sentir una mujer que sabe lo que quiere.
‘Una mirona’ es la versión más reciente de ‘El Moño’, un blog que tuve del 2008 al 2012 al que nunca le compré dominio por el problemita de la «ñ».
¡Buen provecho!