The End.

Últimamente he conocido muchas personas que en vez de despedirse, cierran los ojos. Y son personas inteligentes. Me inquieta mucho eso, esa cobardía premeditada. Cabezas reflexivas que optan por voluntad propia por dejar todos sus ciclos abiertos. Debe ser por eso que la ansiedad es el mal de nuestra época. Esa cantidad de opciones, de puertas abiertas, de posibles, de hojas en blanco… a qué boca del estómago no corroe.

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